Quiero agradecer de corazón el trato recibido por parte de todo el equipo de la Unidad del Dolor. Desde la persona que se encarga de gestionar las citas, siempre tan amable y atento, hasta los profesionales que me atienden en consulta y en quirófano, todos me han hecho sentir acompañada y en buenas manos. Cuando convives con el dolor crónico, no solo es importante el tratamiento que recibes, sino también la calidad humana de las personas que te atienden. Encontrar profesionales que te escuchan, te tratan con respeto, se preocupan por ti y te transmiten confianza marca una gran diferencia. Gracias a todo el equipo por su profesionalidad, su empatía, su paciencia y su cercanía, en especial a Alberto Vela y Ramón López. Es de agradecer encontrar personas que, además de hacer bien su trabajo, te hacen sentir que estás en buenas manos en un proceso que no siempre es fácil. Gracias por vuestro trabajo y, sobre todo, por el trato humano que ofrecéis.